Desescalada 0.5

La desescalada o salida del confinamiento o vuelta a la nueva normalidad, es el nuevo tema de confrontación política, es lo que utilizan algunos para desgastar a gobierno u oposición

LUIS MARIANO SANTOS REYERO

OPINIÓN – LEONOTICIAS

Hay términos que la crisis del covid 19 han puesto de moda, la nueva normalidad, los test PCR, la distancia social… son expresiones que, si bien no son nuevas, han adquirido un lugar preferencial en las conversaciones habituales de cualquier familia española. La desescalada o salida del confinamiento o vuelta a la nueva normalidad, es el nuevo tema de confrontación política, es lo que utilizan algunos para desgastar a gobierno u oposición, es, en definitiva, la nueva arma parlamentaria a utilizar por los políticos de postín.

Y es verdad que no es este un tema menor, es seguramente la línea que marca el miedo excesivo de la irresponsabilidad más absoluta, no quiero criticar los mini estallidos de gente protestando en la calle por las políticas del gobierno en esta crisis sanitaria, ahí hay tantas opiniones como partidos forman este arco parlamentario plural, no criticaré nunca el fondo de la misma, ni pondré en duda la legitimidad de quien sale a la calle a expresar su disconformidad, eso sí, creo que la puesta en escena no es la más apropiada, entiendo que la seguridad sanitaria es muy importante, para mí los más importante, más que cualquier posicionamiento político y eso hace que las continuas manifestaciones no me parezcan oportunas, eso sí, sin descalificar el signo o la condición social de quien las lleva a cabo, faltaría más.

Tampoco quiero dejar pasar la oportunidad de expresar mi opinión, sobre la excesiva prudencia que muestra el gobierno autonómico en la superación de las fases, en lo que a mí se me antoja una exposición clara, una crítica dura hacia la gestión de la pandemia en León y en Castilla por parte de las diferentes administraciones. Podremos diferir en la interpretación de los datos epidemiológicos, concluyendo el paso o no a la fase 1 de la mayor parte de la comunidad, pero lo que es objetivo es que con los datos cuantitativos que tiene este «modelo de éxito» llamado CYL, o deberíamos haberla superado ya, o muchas de las provincias españolas que lo han hecho deberían estar en la fase 0, 0.5 ó 0,8.

No se trata de proteger nuestra economía, que también, se trata de ser coherentes en la gestión global de una pandemia que no afecta a CyL como un territorio aislado, sino como la parte de un todo, Por ello creo firmemente que deberíamos estar en esa fase 1 porque nuestros datos no son peores que muchas de las provincias que ya lo están, porque entiendo que la unidad de medida, las zonas básicas de salud, no son lo suficientemente apropiadas para valorar los mismos y porque sólo veo una razón para estar en esta fase 0.5, y es que nuestra sanidad ha sido golpeada por las políticas de los últimos 37 años hasta debilitarla hasta extremos que aún no conocemos. Y si esa es la razón, que desbarataría mi argumento, exige que quienes nos han conducido a esta situación paguen políticamente por ello.

Es sin duda el nacimiento de una nueva forma de hacer la crítica política, cogobernar con unos socios y tomar las medidas que pongan en evidencia la política de esos socios durante 37 años. Los analistas tienen la oportunidad de estudiar este caso y los profesores de la ciencia política utilizar el mismo como ejemplo en sus clases. Criticar a los socios sobre cómo han gobernado durante los 37 años y cogobernar con ellos para mostrarles lo mal que lo han hecho, en la plasmación de un nuevo concepto político, es lo que tiene esa nueva política de regeneración.

 
miércoles, 20 mayo 2020 por

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