Geijo: «El plan de ajuste fue criminal, pero ya podemos volver a la normalidad»

Eligio Geijo repite mandato, bajo las siglas de UPL, y con pacto con el PP

Patricia Ferrero – LNC

Eligio Geijo. Foto LNC

Eligio Geijo repite mandato, bajo las siglas de UPL, en el Val de San Lorenzo. Una legislatura de dos años en la línea de la anterior pero con la «libertad» de poder gestionar sin un plan de ajuste ni deuda que limite cualquier inversión. El regidor reconoce que una de las claves por las que este Ayuntamiento «ha podido salir adelante, es por la implicación de los colectivos del municipio, que nos han dado mucho aire, porque estábamos muy limitados». 

–Repite pacto con el PP en las mismas condiciones que en la pasada legislatura, dos años de mandato para cada uno. ¿Qué balance hace de estos últimos cuatro años de gestión y cómo valora este pacto?
–Creo que fue bueno para el Ayuntamiento. El objetivo era acabar con el plan de ajuste, que era muy duro. En esta ocasión también mantuvimos negociaciones con el PSOE, pero el programa que teníamos era más afín al del PP. Además ya nos conocíamos, teníamos el mismo sentido y proyectos para seguir adelante.

 

–¿Cuál es la clave para que un pacto de estas características funcione?
–Los pactos son difíciles, no hay cultura de pactos en España. Todos terminan mal, pero nosotros hemos tenido un pacto solidario y bien. A puerta cerrada dialogamos buscando el beneficio del municipio. Lo que hay es que tener mucha tolerancia en las decisiones y mucho diálogo y cordialidad. Hasta ahora no ha habido problemas, nos hemos entendido.

–¿En qué situación económica se encuentra el Ayuntamiento actualmente, dado que ya se ha acabado con el plan de ajuste?
–Ahora, después de muchos años, el Ayuntamiento vuelve a la normalidad, en impuestos y todo. Hasta el momento no podíamos hacer nada porque el plan de ajuste fue criminal, destrozó al Ayuntamiento. El Val era uno de los municipios más endeudados de la provincia. Se llegó incluso a apagar el alumbrado porque lo debíamos todo, fue una losa tremenda, yo creía que no salíamos de ahí, pero hemos salido incluso antes de lo previsto, porque estaba proyectado para 2022 y se ha eliminado antes de las elecciones. Hemos acabado con la deuda y ahora gestionaremos desde la libertad que tenemos. Lo que toca en este momento es sentarnos a valorar las posibilidades que tenemos.

–¿Cómo afectó ese plan de ajuste al Ayuntamiento?
–El plan de ajuste nos fue marcado por el gobierno central. Marcó una economía de austeridad. En muchos capítulos no se podía gastar nada, como en sueldos de los concejales, en fiestas… Estábamos totalmente atados de pies y manos, sin poder hacer inversiones y rindiendo cuentas a Hacienda cada tres meses. El IBI, que es el mayor impuesto de este municipio, se incrementó a un 1,10%, ahora se ha vuelto a bajar al 0,70. El plan fue una consecuencia de malas gestiones anteriores y despilfarro, y es algo que pagamos todos los vecinos. 

–¿Cuáles son las iniciativas más inmediatas?
–Lo que estamos haciendo ahora es elaborar el presupuesto para hacer las correspondientes inversiones para obras que hay pendientes, como las redes de abastecimiento, el cambio de las ventanas del Consistorio, bocas de incendios, el alumbrado, el acondicionamiento del edificio de La Unión, que está cedido al Ayuntamiento…

–¿Y los proyectos más importantes para estos años?
–Una de las actuaciones más importantes es el cambio de alumbrado a led, es una inversión grande pero un ahorro energético importante para el municipio. Ya se ha empezado a hacer en el Val de San Lorenzo y en Val de San Román. También queremos renovar el parque Doctor Pedro Alonso, que es una de las caras visibles del pueblo. Otro proyecto importante es la ampliación del Museo Textil;un recurso necesario para impulsar el turismo. Pero esto va despacio, de momento estamos en conversaciones. A largo plazo también queremos construir un pabellón cubierto para poder tener un lugar en el que celebrar cosas cuando la climatología no acompañe.

–¿Qué medidas contempla para intentar fijar población?
–En los últimos años, el Val se ha mantenido en cuanto a población. Es un pueblo con mucha vitalidad y la juventud apuesta por él, pero hay hacer que la gente quiera quedarse. Uno de los objetivos que tenemos es emprender conversaciones con los industriales textiles del Val para ver de qué forma se puede revitalizar la industria textil y así asentar población. Hay muchos industriales con fábricas privadas a las que se les puede dar uso con proyectos nuevos. También hay que facilitar los servicios y ayudas. 

–El turismo es un recurso importante para el Val, ¿De qué manera pretenden impulsarlo?
–Con la ampliación del Museo Textil. Así se podrán exponer máquinas que ahora no se puede. El objetivo es darle promoción con una empresa especializada, porque si no no llegamos, y es importante porque es el único en la provincia de estas características y es un museo muy vivo que acoge también excursiones escolares. Hay que colaborar también con los colectivos y asociaciones, que se mueven mucho y dan mucha vitalidad al muncipio. El encuentro folclórico que se celebra con la Feria Artesanal, por ejemplo, es único en la Maragatería, atrae a mucha gente y lo hace un grupo de personas que es de aquí, que cada año se vuelcan en él. También hay que potenciar la feria, por supuesto, porque es nuestra seña de identidad y este año celebra su vigésimo aniversario. Hay que dar mucha visibilidad a la feria infantil, porque el objetivo es recuperar oficios que no tienen relevo generacional. 

–Telecomunicaciones y pedanías.
–Ya está aprobada la fibra óptica para el Val, que era importante. Ya se han hecho los trámites, se están tomando medidas y se empezará en breve en el Val de San Lorenzo, y luego se llevará también al Val de San Román y al final a todo el municipio. En las pedanías también se va a cambiar todo el alumbrado y se adecuarán las calles que lo necesiten.

jueves, 25 julio 2019 por