La Laponia del Reino de León

Carlos Javier Salgado Fuentes

Tribuna de Opinión/LNC

Carlos Javier Salgado

Mucho se ha hablado en el último año en los medios de comunicación españoles de la denominada ‘Serranía Celtibérica’, un terreno cuya despoblación ha alarmado a numerosos periodistas que, sin embargo, no han reparado en que, en la zona fronteriza de la Región Leonesa con Portugal, la densidad de población es menor aún que en la mentada Serranía Celtibérica.

Y es que, si bien los medios han puesto el foco en el territorio que se extiende por la zona de confluencia de Aragón y Castilla, con una densidad de población de 7’34 habitantes por kilómetro cuadrado (INE 2014), ha de decirse que la Raya zamorano-salmantina con Portugal posee una densidad de 5’22 hab/km2 según el censo del INE de 2018.

Evidentemente, dentro de la Raya del Reino de León también hay ciertos contrastes y diferencias internas, siendo especialmente grave el dato de la comarca zamorana de La Carballeda, que con apenas 2’22 hab/km2 es el peor dato comarcal, al que le seguirían los de las salmantinas La Ramajería (4’12) y Campo de Argañán (4’62), así como la zamorana Sanabria (4’89).

Por otro lado, llama la atención que, de todas las comarcas de la Región Leonesa que podemos considerar rayanas, bien sea por tener parte de su territorio fronterizo, o por estar separados de la frontera por apenas un municipio (caso de la Ramajería salmantina y de la Tierra de Alba zamorana), solamente una, la Ribera salmantina (12’65 hab/km2), tiene un dato de densidad mejor que el de la Serranía Celtibérica. Así, el resto de comarcas fronterizas del País Leonés se sitúan no ya solo por debajo de dicha densidad, sino por debajo incluso de los 7 habitantes por kilómetro cuadrado, con la única excepción del Abadengo salmantino, que posee 7’03 hab/km2.

De esta manera, los datos de densidad de Aliste (6’38 hab/km2), Alba (5’44), Sayago (5’37), Sanabria (4’89) y la Carballeda (2’22) son peores que los que posee la mediatizada Serranía Celtibérica. Y otro tanto se puede decir, ya en tierras salmantinas, de las comarcas de El Rebollar (6’42 hab/km2), el Campo de Robledo (5’30), el Campo de Argañán (4’62) y la Ramajería (4’12).

En cuanto a la evolución de estas comarcas, ha de señalarse que están sufriendo una despoblación galopante en las últimas décadas. En este sentido, cabe remarcar que la Raya zamorano-salmantina ha sufrido en periodo autonómico una despoblación del -47’0%, lo que se traduce en que desde el censo de 1981 la zona ha perdido prácticamente la mitad de su población, pasando de 85.000 habitantes a 45.000.

Aunque, sin duda, estos datos demográficos son más alarmantes si cabe en el caso de algunas comarcas concretas, que han superado incluso el 50% de la pérdida poblacional en este periodo, tal y como ocurre en Tierra de Alba (-57%), la Ramajería (-53%) y la Carballeda (-53%), situándose el resto de comarcas fronterizas leonesas entre el -43% y el -49%.

Entretanto, las administraciones no parecen demasiado preocupadas. Desde diversos sectores, principalmente leonesistas, se ha llamado la atención de las instituciones en varias ocasiones, recordándoles que la Región Leonesa posee la peor evolución demográfica de Europa occidental en las últimas décadas, situación que es especialmente perceptible en La Raya.

Por eso, resulta doloroso que el Estado y, especialmente, la Junta de Castilla y León (por aquello de que es la administración con más competencias) sigan mirando hacia otro lado como si la cosa no fuera con ellos. No ha de olvidarse que la Junta aprobó en 2017 el Acuerdo 15/2017, mediante el cual aprobaba el Plan de Dinamización Económica y Demográfica de la provincia de Soria, que obviamente está teniendo una dotación especial.

Mientras tanto, ¿Qué plan hay para la Región Leonesa y, más concretamente, para La Raya? Tristemente, a la vista de los hechos, parece que la Junta no se ha planteado ninguna solución al respecto, por lo que el único plan que posee para nuestro medio rural debe ser el de la despoblación total, dado que de seguir la actual deriva, en las comarcas rurales de la Región Leonesa, y especialmente, en las fronterizas de Zamora y Salamanca con Portugal, no habrá ya habitantes dentro de 4 o 5 décadas.

Quizá por ello no resulta extraño que en Porto de Sanabria se haya hecho una votación simbólica para solicitar su segregación de Castilla y León, del mismo modo que lo hizo en el año 2010 el municipio salmantino de Agallas o en 2011 la localidad leonesa de Villanueva de la Tercia. El oeste, siempre el Oeste, el malherido reino leonés que, alanceado una y otra vez, lucha por poder ponerse en pie de nuevo, a pesar de las instituciones autonómicas y estatales que lo malgobiernan.

Carlos Javier Salgado Fuentes es Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Salamanca

martes, 15 enero 2019 por