Luego no te quejes

LUIS MARIANO SANTOS REYERO SECRETARIO GENERAL DE UNIÓN DEL PUEBLO LEONÉS

tribuna-diario de león

Luis Mariano Santos, Secretario General de UPL

Hace unos días escuché a un conocido político, a modo de sincero consejo, la recomendación de no fiarse de ninguna promesa, ni siquiera las de él. Quizás en ese exceso de espontaneidad, quería Pablo Iglesias adelantarnos el valor de los ofrecimientos en una época marcada por diferentes eventos electorales.

Hemos sido testigos mudos de muchas promesas en los últimos años, de derechas y de izquierdas, desde Biomédica al Plan Oeste, pasando por Torneros, la solución de Feve o la tan manida transición energética Justa… Nos prometieron que inundando Riaño se desarrollarían las infraestructuras que iban a regar nuestra provincia, ahí está Payuelos sin finalizar como homenaje a una de las mentiras más dolorosas para nuestra montaña. Una montaña la leonesa, y da lo mismo la central, la oriental o la occidental o incluso la comarca del Bierzo que vivieron muchos años de picar las entrañas de la tierra sacando carbón y a la que una vez más han vuelto a engañar con eso de que es necesario descarbonizar para evitar el cambio climático. Y es que engañan, hasta cuando le ponen nombre a los procesos, porque no hay mentira mayor que el término transición energética justa, que es algo así como decir en una frase «un silencio atronador descendió…», ¿verdad que es imposible? es más bien una figura retórica.

Y no es que renunciemos a nuestra responsabilidad y al compromiso de proteger medioambientalmente nuestro planeta, para nada, no dimitimos de esa obligación, pero cuanto menos parece poco comprensible comparar lo que pasa en Alemania, en Polonia o en Rusia con el carbón y las prisas de la ministra socialista que hasta presume de haber cerrado minas sin enterarse. Eso sí, las políticas de generación de empleo en nuestras cuencas, esas para después de las elecciones, para hacer buena la percepción del politólogo y probar que nuestra fe no tiene límites.

Y es que hay que ir con los nuevos tiempos, escuchando a consejeros y ministros repetirnos a todas horas las importantes posibilidades de desarrollo que nuestra posición territorial otorga, como si esto fuera algo que a través de advenimiento hubiera caído del cielo en los últimos tiempos. Por cierto, la misma ubicación, que podía haber significado desarrollar nuestro potencial logístico en los 35 años que han gobernado en la Junta, aquellos que nos repiten todos los días que León va bien mientras desarrollan el eje atlántico por el lado más alejado del noroeste.

Pero la verdad es que León no va bien, es importante recordar que tenemos una de las 2 peores tasas de actividad de España, competimos en la cola sólo con Orense y Zamora. Con esta última por aquello de compartir historia también lo hacemos con lacras como la despoblación, nuestros jóvenes emigran a un ritmo insufrible, la calidad del empleo que se crea es muy pobre y el cómputo entre activos y pasivos marca una provincia tremendamente envejecida con un gran déficit final. Decía el otro día el alcalde de Valladolid que hay que centralizar y apostar por acabar con la despoblación en su ciudad, y la verdad es que hay gente que le defiende con su silencio, en esa marcha alocada por seguir con una centralización inversora que hemos sufrido desde siempre en esta comunidad autónoma, nada nuevo en el espectro político.

Y es que poca diferencia hay entre los que apuestan por fortalecer esta comunidad y seguir centralizando, esos son los de siempre los que se alternan en el poder, otros los del «pucherazo» depende de si el sol se pone por poniente o por occidente, porque los principios están para cambiarse cada vez que interese, los más nuevos por acabar con las comunidades autónomas, negando las diferencias de género y apostando por lo taurino, que podía ser gracioso si no escondiera un mensaje de desigualdad y de extremismo. Y los otros, medio nuevos, siguen haciendo círculos para defender en unos sitios el derecho a decidir aunque aquí nos escondamos ante mensajes de ambigüedad. En esta época de publicidad y exposición de siglas he conseguido no hacer publicidad a ninguno de ellos, pero estoy seguro que quien lo lea identificará a todos los que me he referido.

Yo hoy, podría caer en la tentación de prometer muchas cosas, pero no lo voy a hacer, les invito a que sigan, lean y juzguen lo que el leonesismo ha hecho estos 4 años, hemos trabajado mucho y creo de forma muy útil (que era el eslogan de UPL hace 4 años), a mi modesto entender hemos cumplido nuestras promesa de utilidad. Se puede mejorar, sin duda, pero a fuerza de ser sinceros con la legitimidad de los más de 19.000 votos leonesistas en las Cortes hemos sido una parte importante en la consecución de muchas de las cosas que han llegado a León, Zamora y Salamanca con la dificultad de la poca representación.

Finalizo, recordando lo que, un periodista me decía el otro día a modo de consejo para nuestro nuevo eslogan, un poco agresivo a mi juicio, pero realmente explícito «tendríais que poner en el programa, si no nos apoyas, luego no te quejes». Y acabo así, se abre la mejor oportunidad en un entorno marcado por la fragmentación del voto, un momento clave en el que si algo se puede predecir es un mapa político tremendamente estructurado, es el final de esas mayorías absolutistas, una momento en el que un partido como el nuestro puede ser clave con el apoyo de todos…y si no, luego no te quejes.

 
domingo, 14 abril 2019 por