Mal, Pedro, muy mal

TRIBUNA – DIARIO DE LEÓN

CARLOS J. SALGADO DOCTOR EN CIENCIA POLÍTICA POR LA USAL

Sin duda, la falta de sensibilidad con la identidad regional leonesa, es un mal del que adolecen las élites políticas hasta haberse convertido en algo tristemente habitual.

En este sentido, si hace un mes Mariano Rajoy no fue capaz de darse cuenta que la Unesco reconoce al Reino de León ser Cuna del Parlamentarismo, Pedro Sánchez no ha sido menos al rechazar para la Región Leonesa el derecho a la autonomía que le reconoce la Constitución actualmente.

Y es que el líder del PSOE, que tanto presume de tener sensibilidad territorial cuando se habla de Cataluña o del País Vasco, parece dejar a un lado la misma si se trata de la Región Leonesa, cuyos derechos parece querer dejar sepultados.

Nada parece decirle a Pedro Sánchez el segundo cuartel del escudo de España, en el que aparece representado el blasón del Reino de León, como tampoco parece conmoverle el hecho de que la Región Leonesa haya perdido 133.254 habitantes en su periodo de inserción dentro de la autonomía de Castilla y León.

En este sentido, la autonomía leonesa, ha pasado de poder considerarse un derecho histórico como región, a convertirse en una necesidad perentoria para la propia supervivencia de Salamanca, Zamora y León. El Oeste no es prioritario para la Junta, y a los más de 130.000 habitantes perdidos bajo su cetro por la Región Leonesa (el peor dato regional de toda Europa occidental en este periodo), se suman las predicciones que augura el Instituto Nacional de Estadística (INE), el cual indica que, de seguir todo igual, esto es, de continuar insertos en Castilla y León, la Región Leonesa perderá 120.000 habitantes más en los próximos quince años.

De esta forma, si no cambiamos nada, si el Reino de León no pasa a gestionar sus recursos para priorizar sus necesidades, pasará de superar el millón cien mil habitantes en 1983, a quedarse en 870.000 habitantes en 2031 según las proyecciones del INE. O lo que es lo mismo, seguir en Castilla y León nos habrá costado en 2031 la pérdida de 250.000 habitantes a Salamanca, Zamora y León, es decir, una bajada del 22% de la población.

Sin embargo, pese a ello, Pedro Sánchez ha señalado que no se plantea ni tan siquiera debatir sobre la posibilidad de crear una autonomía de la Región Leonesa, rechazo a los derechos regionales leoneses al que también se han apuntado anteriormente dirigentes del PP, Podemos o Ciudadanos, ya que cuando se trata de dar la espalda al antiguo Reino de León, los grandes partidos saben caminar juntos y decir “no toca” (¿Cuándo va a tocar?).

De esta manera, unos hablan de reformar España, pero no permiten ni debatir sobre enmendar la injusticia cometida con el Reino de León, otros hablan de la necesidad de una España unida, pero niegan a uno de sus territorios fundadores los derechos que por ley le corresponderían, y finalmente, otros hablan de la necesidad de corregir los despropósitos de Martín Villa, pero no permiten que se deshaga el invento autonómico que creó, para mal de la Región Leonesa.

Y entretanto, el león sigue dormido, sin saber si la buena gente de Salamanca, Zamora o León se prestará a dar un paso adelante algún día y decir “hasta aquí hemos llegado, no queremos ser menos que los demás, queremos futuro”. Mientras, a la Región Leonesa le tocará seguir vagando por el desierto. ¿Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?

jueves, 25 enero 2018 por