Pueblo leonés, leonesismo y genes

MÁXIMO SOTO CALVO ASOCIACION PRO IDENTIDAD LEONESA

TRIBUNA – DIARIO DE LEÓN

Máximo Soto Calvo

Vengo sosteniendo que el leonesismo es un sentimiento que parte del ser y sentirse leonés, y nos es dado en origen, pero requiere cuidado, motivación y cultivo. Tanto en lo básico como el segundo estadio. Para sostenerlo entiendo como necesario un estudio demoscópico, serio y bien orquestado triprovincialmente (región leonesa), que nos muestre la opinión, aceptación y comportamiento de la ciudadanía, en ese ámbito, respecto a su condición de leoneses.

No está demás que anote respecto al primer párrafo, que pocos días atrás publiqué, con Lobo Sapiens, un libro donde intentaba relatar mis vicisitudes en «busca de un sentimiento llamado leonesismo», y cómo creí encontrarlo y vivirlo en sus dos facetas: social y política, habiendo llegado a ambas desde un embrión de leonesismo cultural.

Si desconocemos el grado de implantación, y así apoyo el segundo párrafo, mal podemos iniciar un plan de recuperación, revalorización o asentamiento identitario que se intuye requerido. Y sin estudiar los condicionantes actuales en cada una de las tres provincias, menos aún podremos diseñar unas actuaciones en positivo, ¡si hay acuerdo mutuo triprovincial! o partiendo de cada una en busca de conexión cultural e histórica común o compartida.

Y no ya sólo en lo sentimental, leonés o leonesista, nuestra original condición, sino en lo más material, en lo socioeconómico, industrial, laboral etc. que el ente autonómico al que nos han aferrado nos usurpa, y debemos recuperar. En tanto, sin especular sobre lo sentimental compartido, puede ser clave en los prolegómenos la autodefinición regional leonesa economicista como meta a fomentar.

Los resultados electorales pasados, de mayo, nos hablan de despreocupación por lo leonés, asunción de lo autonómico, aunque sea por omisión equiparable a tolerancia. Y de una clase política que alcanzando partidariamente poder y puestos en formas de escaños, dan por buena la pertenencia al ente castellano. Lo grave es que lo hacen con el impulso inconsecuente en votos de muchos leoneses, sin apreciar, unos y otros, que nos devaluamos en cada elección.

Hemos de descartar, con la precisión que el asunto requiere, que en esa competición política no entran el Prepal y mucho menos UPL con un grado de implantación y repercusión en votos importante. Su procurador autonómico Luis Mariano Santos, deja ver cada vez más su actuación in vigilando, y los logros puntuales.

Seamos positivos: Si nuestros antecesores leoneses, iniciándose en el parlamentarismo con Alfonso VIII de León, nos han transferidos «genéticamente» unos valores propios, ¿por qué estamos dispuestos a dilapidar nuestra personalidad leonesa, aceptando con inconsciencia la castellanidad ampulosa que pretende dominarnos?

Acabo de citar otra variante a estudiar: La permanente cuña castellana ha conseguido que el «amor» triprovincial, el de ser o sentirse leoneses, sea sofocado por lo castellano. De ahí arranca como imprescindible valorar el posicionamiento regional leonés y el del tapón asfixiante castellano que nos coarta para articular un plan de recuperación. ¿Qué opina Iglesias Carreño, Prepal? Yo, ¡unión!

Carlos Javier Salgado Fuentes, en Salamanca; y Gustavo Adolfo Rubio Pérez, en Zamora, son figuras a tener en cuenta en la revalorización triprovincial leonesa, en conexión, y como Unión del Pueblo Leonés. Ya han hecho un ensayo político electoral. Ahora toca seguir en la brecha, buscar la conjunción como Pueblo. Labor pedagógica, en tanto sometemos a estudio el implante sentimental leonés. Luego…

 
 
miércoles, 26 junio 2019 por