Ser distintos sin dejar de ser iguales

David Díez LLamas Sociólogo

TRIBUNA – DIARIO DE LEÓN

DAVID DIEZ LLAMAS, SOCIOLOGO, AUTOR DE ” LA IDENTIDAD LEONESA “

En unas pasadas declaraciones (con el Partido Popular en el Gobierno) el líder del PNV (presidente del EBB) Andoni Ortuzar decía que «esperaba que a Madrid se le pasase la fiebre del Cid Campeador» algo que vinculaba a un «nacionalismo rampante españolista que lo está contaminando todo». Todo ello lo dice aquel que propugna «un reconocimiento mutuo y una relación bilateral» en base al cual se dé forma a un nuevo marco estatutario para Euskadi.

En ese discurso tan uniformizador como el que más, establece que hay dos partes, Euskadi y España. En ese discurso no hay reconocimiento a la propia pluralidad política y social de cada una de ellas. Los diferentes sondeos son coincidentes en valorar que el sentimiento independentista no sólo es minoritario en Euskadi sino que también marca una tendencia claramente descendente en su nivel de apoyo (en este momento no más allá del 35%). Incluso entre los propios votantes del PNV la apuesta por la independencia es minoritaria. Conocedores de ello tratan de «envolver» ese discurso en forma de relación «bilateral», al modo de la que pueda tener España con Francia o con Alemania.

En esa estrategia la «España del Cid Campeador» es un buen aliado de las fuerzas nacionalistas. Es una estupenda referencia para aquellos que rechazan España y lo español. Por ello mismo no es casual que el líder del PNV lo haya utilizado en su discurso.

En mi opinión se hace absolutamente necesario y hasta casi ineludible el hacer un esfuerzo por cambiar la imagen de España y de lo español que aún tiene excesivos resabios de la dictadura franquista. Si hay algo que favorece las posiciones independentistas es este tipo de asociaciones (por eso las utilizan).

Por el contrario vincular España a la Cuna del Parlamentarismo o ser impulsor del reconocimiento de diferentes derechos y libertades a través de los fueros fortalece el concepto de lo español.

La unidad se alcanza desde el reconocimiento de la pluralidad y la diversidad. Es conjugar el ser distintos sin dejar de ser iguales. Es un concepto radicalmente diferente de aquellos que desean situarse en un plano superior a los demás. También lo es de aquellos que nos dibujan una España con bata de cola.

El Regnum Imperium Leonés ha sido paladín de esa «unidad en la pluralidad». No es el modelo de las «relaciones bilaterales» que únicamente se basan en contraponer dos unidades por cuanto consideran que la parte a la que ellos representan tiene unos derechos que al resto no le corresponden. Sánchez Candeira en su obra El Regnun Imperium Leonés hasta 1037 dice «La idea hegemónica del Reino de León se aviene perfectamente el concepto de «imperio» tal y como se entendía en la Europa medieval; esto es, como un organismo unificador, verdadero superestado encaminado a crear una unidad por encima del particularismo representado por los diversos reinos que dentro de él conservaban su independencia». Así el modelo de referencia será Gran Bretaña como un modo de conjugar diversidad y unidad.

Paradojas del destino, resulta que un leonés (Martín Villa) es el encargado de que el Reino de León no estuviera representado en la España de las Autonomías. Con ello no sólo se hacía un atentado a la propia identidad leonesa sino también a un modelo de España que apostaba por la integración desde el reconocimiento de la diversidad. Creo que hay pocas dudas del fracaso de la implantación de ese modelo social y político (los hechos en Cataluña lo demuestran).

Es curioso que aquellos que defendemos una identidad leonesa dentro de un marco territorial propio se nos vincule con esas fuerzas nacionalistas. Diría que más bien es justo lo contrario. La España del Cid Campeador es la principal aliada los independentistas, la España de la Cuna del Parlamentarismo es la que tiene una vocación integradora desde el respeto a la diversidad.

No deja de ser un signo claro de ese desconocimiento de la España de las libertades el que el anterior presidente del Gobierno no supiese donde estaba la Cuna del Parlamentarismo. Desgraciadamente no creo que sea un caso único. ¿Qué hacen cada uno de los líderes de las distintas formaciones para cambiar es imagen de España?

Las adhesiones o rechazos a un territorio o un determinado proyecto, se hacen en función de la imagen que se proyecta sobre el mismo. No tengo ninguna duda de que la España que se vincula a las libertades, la que impulsa el conocimiento a través de la creación de las Universidades de Salamanca o de Santiago, suscita muchas más adhesiones que la que se pueda vincular a los Reyes Católicos y a la inquisición. Sin embargo también estoy convencido que en los medios de difusión tiene mucha más relevancia la imagen de esa España disgregadora (la del Cid Campeador).

La pluralidad social y política no es cosa de dos partes (la apuesta por la relación bilateral). El reconocimiento de la diversidad no debe basarse en fomentar la desigualdad económica y de servicios. Insisto en algo que ya he mencionado en este artículo, es necesario «conjugar el ser distintos sin dejar de ser iguales».

 
lunes, 23 julio 2018 por