Zamora, capital del Reino de León

CARLOS JAVIER SALGADO FUENTES DOCTOR EN CIENCIA POLÍTICA POR LA USAL

Tribuna – Diario de Léon

Una de las cosas más agradables que aporta el trabajo de investigación es, sin duda, el hallazgo de hechos peculiares que frecuentemente han quedado olvidados en los archivos y la hemeroteca, sin que nadie les haya prestado demasiada atención.

En este sentido, recientemente tuve la suerte de dar con uno de esos hallazgos, al bucear por la hemeroteca del ya desaparecido periódico El Adelanto de Salamanca.

Así, me tope con un número, el del 27 de junio de 1934, que dedicaba una página entera a la ciudad de Zamora, hecho que a priori podría parecer peculiar, al tratarse de un diario salmantino.

No obstante, tanto zamoranos como salmantinos somos conscientes de la especial relación y cariño mutuo que nos tenemos entre ambas provincias. Y quizá por este motivo, El Adelanto decidió en la mencionada fecha dedicar un especial a la ciudad de Zamora, a la que llegaba a definir como «ciudad hermana», teniendo como excusa la celebración de las fiestas de San Pedro.

Sin embargo, lo más llamativo de dicho número era la sección titulada Zamora no se ganó en una hora, en la cual se ponían en valor los avances que había experimentado la perla del Duero en la última década, señalando que «los que conocieran Zamora hace diez años y vuelvan a ella en la actualidad, se encontrarán con la transformación que ha sufrido la capital del antiguo reino de León».

Y he aquí la gran peculiaridad del artículo, al definir a Zamora como capital del Reino de León, esto es, como capital regional, pues no ha de olvidarse que entonces la provincia zamorana era una de las que integraba oficialmente la región leonesa. De hecho, así lo había confirmado un año antes, en 1933, la Ley Orgánica del Tribunal de Garantías Constitucionales, que reconocía a las regiones el derecho a nombrar un vocal en dicho Tribunal, cargo para el cual fue elegido como suplente por la región de León el zamorano Vicente Tomé Prieto, que llegó a ser también alcalde de Zamora en 1934.

En todo caso, el hecho de que a Zamora se le llegase a definir como la capital regional ha de servirnos para valorar más las potencialidades e importancia estratégica de lo que el mencionado rotativo salmantino definía como «ciudad leonesa de glorioso pasado».

Y fruto de ese pasado y esa gloria nos queda el arte románico, del cual Zamora es la ciudad del mundo que más posee, quizá porque en la Alta Edad Media, desde Ramiro II ejerció como capital efectiva del Reino de León, siendo entonces el reino más importante de la Península Ibérica y del que nació Portugal, país hermano cuya segregación del reino leonés se firmó precisamente en la ciudad de Zamora.

Por todo ello, aunque lo recogido en dicho número de El Adelanto de Salamanca no pueda concebirse a día de hoy más que como una peculiaridad, dada la tendencia creciente en la actualidad de petición de reconocimiento para la Región Leonesa, quizá acabe haciéndose efectiva en los próximos años esa capitalidad de Zamora en una autonomía del antiguo Reino de León. ¿Anécdota de hemeroteca o premonición para lo que está por venir? He ahí la cuestión.

martes, 22 enero 2019 por