«Ante la paralización del gobierno la labor de la oposición es complicada»

«Ante la paralización del gobierno la labor de la oposición es complicada»

Del ático de Ordoño II, en el que despachaba con el alcalde como socio de gobierno, al sótano de San Marcelo, donde tiene el despacho de la oposición, ha pasado poco más de año y medio. El tiempo que Javier Chamorro (León, 1969) lleva al otro lado del gobierno municipal con una labor opositora discreta que escuda en la inactividad del PP y su alcalde, Emilio Gutiérrez, de quien critica sobre todo «su falta de reivindicación» y el «engaño de sus promesas electorales. Está de vuelta; no desvela aún hacia dónde va.

 

álvaro caballero | león 04/02/2013 Diario de León

El presidente de la UPL asegura que el partido por dentro ahora está tranquilo. El presidente de la UPL asegura que el partido por dentro ahora está tranquilo. ramiro
 

—¿Cuántos años lleva en el Ayuntamiento?

—Este mayo hará 14 años.

—¿Cuántos en la oposición?

—(Duda). La primera legislatura hicimos el pacto con el PP a mediados, cuando vino Arenas, así que dos años gobernando y dos de oposición; en el segundo gobernamos algo más de un año, hasta la moción de censura, así que otros 2,5 años; y este que llevamos ahora. Más o menos 5 años en total

—Pero no como ahora…

—La situación que hay para mí no era conocida por dos motivos: la mayoría absoluta del PP, que hace que labor de la oposición sea diferente porque no hay capacidad de influencia; y la brutal crisis económica que ha llevado a la paralización casi total de la actividad del Ayuntamiento. La actividad de gobierno se ha reducido a las concejalías de Hacienda y Régimen Interior. Con lo cual la labor de la oposición es complicada; son momentos malos para el que gobierno, pero tampoco son fáciles para hacer oposición.

—¿Por eso casi no se les oído en este tiempo?

—Se pueden plantear alternativas y propuestas diferentes, además de criticar lo que está mal, pero cuando no hay actividad y se limita sólo a aplicar medidas de índole económica y personal es difícil. Cada vez que proponemos un proyecto o actividad concreta la contestación siempre es que no hay dinero.

—Tampoco es que hayan propuesto mucho…

—No, le doy la razón, pero la realidad es que ante una paralización total del gobierno la labor se hace tremendamente complicada; pero ni lo hago yo, ni el otro grupo de la oposición.

—¿Cómo evalúa la labor del alcalde?

—(Piensa) No está haciendo política, yo creo, sino que podríamos cambiarle por una asesoría o un gestor. Los gestores o asesores económicos son una profesión, mientras que la política debe ser otra cosa, alguien que tenga imaginación, que tenga ideas, que busque inversiones, que reivindique para su ciudad… Y eso no lo estoy viendo. Yo creo que tiene una situación complicada, pero como mayor reproche que le hago a Gutiérrez es su falta de iniciativa y su falta de reivindicación.

—¿En qué casos?

—Me han dolido mucho algunas actuaciones del alcalde ante desinversiones del Gobierno central en obras ya comprometidas con la ciudad. Incluso, como en el caso de Feve, dio las gracias porque se trasladaran a León para explicar el cambio del proyecto que recortó la inversión, que suponía mucho dinero para la ciudad. Yo creo que un alcalde tiene que plantarse ante su partido en Madrid y en Valladolid. Sin embargo, éste alcalde dice a todo que sí, no le he oído protestar ante ningún recorte.

—¿A qué cree que cree que se debe?

—Cada uno es como es y él, desgraciadamente para la ciudad, tiene ese carácter. Yo recuerdo en el anterior mandato que hubo varios enfrentamientos cuando se ponían en tela de juicio o eran menores de lo que se había comprometido. Recuerdo viajes a Madrid para intentar resolverlo y también declaraciones del alcalde contra sus propios compañeros del PSOE. Incluso Amilivia en su momento lo hizo.

—¿Puede ser falta de peso dentro de su partido como se le ha achacado?

—Puede ser. El PP en León es muy presidencialista, muy dominado por Isabel Carrasco, y Gutiérrez, es cierto, sin ánimo de ofenderle, que cuando se presentó era un desconocido a nivel ciudadano y ni siquiera tenía un pequeño peso en el partido. Eso puede ser una de las casas de que su día a día como alcalde no plantee miedo al Gobierno central o el de Castilla y León.

—¿Cuál cree que ha sido el principal error de las decisiones de este equipo de gobierno hasta ahora?

—Yo más que error, me referiría al engaño que ha hecho a los ciudadanos porque consultas su programa electoral y la realidad no tiene nada que ver.

—¿Qué engaño?

—La campaña la basó toda en el empleo para León, mientras que en ningún momento habló de subidas de tasas e impuestos. Él presentaba un futuro de rosas, cosa que yo no hice en campaña, y sin embargo la realidad ha sido de recortes de prestaciones, de subidas en casi todos los tributos, despidos en el personal, reducciones de salarios… No es lo que prometió, sino que es totalmente distinto. Recuerdo aquella promesa estrella de la Concejalía de Familia y, un año y medio después, todavía no sabemos lo que es ni para qué sirve. Hizo una campaña muy botina de muchas promesas que el tiempo ha demostrado que no son verdad. Entonces yo era conocedor de la realidad y por eso no hice esas promesas. Él, o era desconocedor o engañó, en ambos casos no me parece que sea muy bueno.

—Lo achaca a la situavión que heredó de ustedes.

—Y yo le contestaría que cuando entramos hace cuatro años el Ayuntamiento estaba arruinado. Esto era un auténtico escándalo; por ejemplo, no se había pagado ni un solo euro al consorcio del aeropuerto, ni a Gersul, a Urbaser le debían varios años… Decir que es la deuda han sido estos cuatro años es una de las mayores mentiras que se han contado, aunque a fuerza de repetir las cosas y que la memoria no dé para recordar, parezca verdad.Cuando Amilivia dejó esto nos encontramos una ruina absoluta. A pesar de ello, en los cuatro años que pasamos por ejemplo pusimos al día la deuda con el consorcio del aeropuerto, pagamos gran parte de la deuda con Gersul, se dejó de incrementar la deuda con Urbaser, hicimos la ronda interior, el cruce de Michaisa, la glorieta de la plaza de toros, el inicio del Palacio de Congresos, arrancaron las obras de Feve, la primera obra de llegada del ferrocarril… Eso a pesar de la deuda y de que la crisis empezó en el 2008. Cuando acabe Emilio Gutiérrez va a haber deuda. Y si luego gobierna otro partido y dice que la deuda fue culpa de Gutiérrez tampoco sería justo.

—¿Hay otra forma de hacer las cosas?

—Ahora mismo, no es fácil. Los ayuntamientos están prácticamente intervenidos porque desde el Gobierno central se han dictado muchas normas que te dejan con las manos atadas, como el Plan Montoro. Aunque sí que les echo en falta un poco de imaginación porque la crisis empezó en el 2008.

—Se abstuvo en los despidos, en el ICO, ahora en la basura…

—Intento ser coherente. Yo creo que por estar en la oposición no debo votar a todo que no. No estoy de acuerdo en que se despida gente, pero los sindicatos firmaron el acuerdo; no voté a favor pero tampoco en contra. En el tema de la basura tengo el convencimiento pleno de que la gestión directa tiene muchos inconvenientes y será difícll que se mantenga; en un plazo más o menos largo el equipo de gobierno volverá a sacar a concurso un contrato. Pero está claro que el ahorro es bueno y que incluso los trabajadores han aceptado las condiciones. Por eso me he abstenido. En el caso del ICO creo que el sistema es malo, porque es excesivamente gravoso y el plazo es corto para solucionar los problemas, aunque viene obligado por Madrid

—¿No es estar un poco a paz con la cocinera: crítico para sus votantes, pero no molesto?

—No, sólo se trata de ser coherente.

—¿Augura que Gutiérrez no repetirá el próximo mandato?

—Yo creo que la mayoría que tuvo no volverá a ocurrir, porque entonces a nivel nacional había un ansia que se detectaba de cambio, de echar al que estaba, y hubo un apoyo sobredimensionado al PP en toda España. Ahora se ve que la situación no ha mejorado, sigue aumentando el paro y eso se tienen que traducirse en una pérdida de apoyo.

—¿Y volverá a presentarse Chamorro?

—Pues no lo sé, sinceramente. Yo llevo ya demasiados años y siempre dije que era temporal, por lo que empiezo a pensar que ya van muchos años. Es algo que tengo que meditar.

—¿Si tuviera que decidirlo ahora mismo?

—Tendería a que no.

—¿Se plantea en algún caso abandonar antes de final de mandato o se compromete a aguantar?

—(Piensa) No, no me puedo comprometer porque nunca quiero fallar a mi palabra y no sé lo que puede ocurrir. En principio, sí, pero no comprometo mi palabra ante algo que no sé.

—¿Se lo ha planteado?

—Cuando los resultados no son buenos te lo planteas.

—¿Se iría a otra administración?

—Es pronto para planteárselo, sobre todo porque determinadas cuestiones hay que hablarlas primero con los propios compañeros.

—¿Dónde se iría en caso contrario?

—A mi casa, a mi despacho de procurador, a mi tesis, que estoy haciendo; tengo trabajo.

—¿Ya ha hecho autocrítica la UPL?

—Sí, le hemos dado vueltas a lo que pasó muchas veces, aunque no sé si las suficientes.

—¿Cuál fue el error?

—¿Error? Cree que el estar gobernando, porque estaba convencido de que era lo mejor para la ciudad, supuso que para mucha gente a la UPL en León se nos identificara mucho en el imaginario colectivo con el PSOE. Como había un rechazo al PSOE y un deseo de cambio, nos afectó

—¿No lo supo ver llegar? Usted dijo que el mayor desgaste sería del PSOE.

—Sí, eso pensaba yo. Al final llegué a la conclusión de que si ocurría así, mala suerte, pero que era lo mejor para León.

—¿Si pudiera volver atrás, se distanciaría?

—Volvería a hacer lo mismo, casi seguro. Hubiera supuesto inestabilidad para la ciudad y eso es malo.

—No ha habido ningún cambio en el partido, siguen los mismos. ¿Se presentará al congreso de la primavera del 2014?

—Es posible que no, aunque también lo tengo que decidir.

—¿Se siente respaldado para seguir?

—Sí.

—¿No ve críticos?

—Ahora, el partido dentro no tiene ningún problema, está todo muy tranquilo.

—¿Y la unificación del leonesismo con el PAL?

—Yo tengo una buena relación con Miguel Ángel Díez Cano, del PAL, pero siempre lo he dicho: sería bueno pero no es fácil, ni sencillo.

—Pero se han iniciado contactos.

—Hemos hablado, pero lo veo complicado. Sería bueno pero no es fácil. Sí que hablo con Díez Cano a menudo.

—¿Le ha planteado a Díez Cano una reunificación al estilo CIU?

—Eso más bien es lo que se me está planteando a mí.

—¿Se está avanzando en esas conversaciones?

—No, pero tampoco rompemos los contactos.

—¿Así que se está trabajando en ello?

—Hablamos, más que trabajar, hablamos.

—¿No hay ya la barrera de Rodríguez De Francisco?

—No, aunque en un par de municipios en este mandato sería inviable, ahora mismo, porque hay enfrentamientos fuertes. Además siempre he dicho lo mismo: la UPL es 99 veces más grande que el PAL, así que hablar de coaliciones de igual a igual no veo la fórmula. Me gustaría encontrar esa fórmula en la que estuviéramos todos cómodos.

—¿No lo descarta entonces?

—No, pero no lo veo fácil.

—¿Quizá para las próximas elecciones?

—Sí, después de ese congreso que tiene que haber el año que viene en primavera, vamos a ver. Yo creo que debería ser la próxima directiva del partido quien lo decida.



Pin It on Pinterest

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para «permitir cookies» y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar» estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar