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Portavoz en las Cortes de Castilla y León y secretario general de  UPL FELIPE RAMOS  VALLADOLID El Mundo Diario de Castilla y Léon [caption id="attachment_31418" align="alignleft" width="450"] Luis Mariano Santos. - E.M.[/caption] Teme un nuevo repunte de la pandemia porque dice está viendo demasiadas actitudes irresponsables por parte de los ciudadanos. Por eso apela a que no se quiera correr demasiado en esta nueva etapa de la desescalada, que Luis Mariano Santos (Cistierna, 1969) deja claro debe pilotar y decidir el gobierno «sin reinos de taifas», asegura. PREGUNTA.- ¿Qué cree que ha fallado en la gestión del gobierno en la crisis del coronavirus?  RESPUESTA.- Bueno yo creo que ha faltado rapidez en la respuesta y sobre todo ha puesto de manifiesto que nuestra sanidad no era lo fuerte que pensábamos y que nuestros sistema asistencial de la tercera edad también tenía grandes debilidades. P.- Se habla de falta de previsión y de no verlo venir. ¿Alguien lo vio venir?  R.- No éramos conscientes de la dimensión de la enfermedad, ni en otros países. Es más, me atrevería a decir que ni siquiera la OMS pensaban en un escenario como éste. P.- ¿Cómo calificaría la actuación de Pedro Sánchez y su ejecutivo en estos 60 días de Estado de Alarma? R- Mire yo quiero ser prudente  con los aspectos más técnicos de la resolución. Creo que el principal defecto de todas las administraciones es la falta de rapidez en afrontar la enfermedad y la escasez de medios, hablo de EPIs y material de protección para afrontar la lucha. Pero para mí el mayor defecto de Sánchez es la soberbia de quien toma decisiones sin ni siquiera comunicárselas de forma leal a la oposición y después exige acuerdos de cosas que ha dado ya por hechas. P.- ¿Cree que debería haberse decretado antes? R.- Hombre ahora después de visto, seguro que sí. Pero quiero pensar en el escenario que estábamos viviendo y no creo que en España esa decisión 15 días antes se hubiera entendido. En aquellos momentos era una decisión difícil de tomar. P.- ¿Comparte la prórroga y entiende que deberá volver a ampliarse? R.- Yo comparto la necesidad de centralizar en el estado el liderazgo de la resolución de un problema global y nacional. ¿Alguien puede entender que la decisión recayera en cada Comunidad Autónoma, dependiendo de lo que cada presidente considere? Ejemplo la desescalada,  no tiene ningún sentido que dependa de Igea o Ayuso el que León y Castilla estén  en la fase 0 y Madrid en la 3 en poco tiempo; no tiene ninguna lógica. P.- Y a Alfonso Fernández Mañueco y a la Junta, ¿qué nota les otorga a su gestión? R.- Todas las administraciones tienen su cuota de responsabilidad en esa falta de reacción y de medios, esa es su culpa. Más aquí que es un territorio donde nuestra sanidad se ha debilitado con las políticas del PP. Lo que sí puedo decir es que si dije de Sánchez que su principal defecto era la soberbia, aquí el señor Mañueco es un claro ejemplo de lo mismo. Con una mano pido lealtad y con la otra hago lo que me da la gana, sin contar con nadie. «El problema de sánchez es la soberbia, al igual que mañueco. con una mano pido lealtad y con la otra hago lo que me da la gana» P.- ¿La lealtad y el todos unidos contra el virus son ya historia y se ha abierto la veda contra el gobierno? R.- La lealtad en esta crisis, es remar todos juntos en la búsqueda de soluciones. Nunca eludir la critica constructiva de una oposición que debe fiscalizar y poner encima de la mesa los desajustes para que no puedan volverse a dar. Alguno lo que pide es seguidismo. P.- Le hablaba de calificar. ¿Cómo valora la actitud de Pablo Casado y el PP en toda esta crisis sanitaria? R.- Para mi desafortunada, aunque entiendo que la primera reacción por la soberbia del gobierno sea esa, pero aquí hay que pensar en los ciudadanos y ya habrá tiempo de pedir responsabilidades. Creo que además ha dejado a su grupo expuesto y le ha relevado a una cierta debilidad, en cualquier caso creo que le servirá para el futuro y enderezar un rumbo mas próximo a VOX que al centro derecha. P.- ¿Y la de Inés Arrimadas y Cs? R.- Bueno yo soy muy crítico con Cs, creo que es el partido de los bandazos. Vino para regenerar y se quedó en la mayor decepción de la política española de los últimos años. Pero he de decir que ha sido responsable e inteligente, políticamente hablando. P.- Vayamos a Castilla y León. ¿Las fuerzas políticas de la Comunidad, la Junta y la oposición, están dando una lección de altura de miras de cómo debe afrontarse la lucha contra el coronavirus? R.- Para la Junta la oposición sólo es el PSOE con ellos son con los únicos que se reúnen y, a mi juicio, están siendo muy  leales. En lo que respecta al grupo mixto creo que hemos sido todos muy prudentes. Eso sí, la prudencia y la sensatez  de la UPL es con los ciudadanos no con este gobierno.. P.- ¿Cuál es el error más grave cometido por el ejecutivo autonómico? R.- Bueno, yo creo que se lo he dicho en las diferentes comparecencias, y durante esta entrevista. No ha sabido responder a equipar a nuestros sanitarios con la suficiente rapidez de las protecciones necesarias. Y esto es el mayor defecto de todas las administraciones. Es verdad lo del estrés del mercado pero también es cierto que esas protecciones debieron existir antes de la pandemia y ser renovadas con mayor rapidez durante la misma. La soberbia es algo que a algunos les va en el DNI y es difícil evitarla P.- ¿Y su mayor acierto? R.- Los datos no permiten ahora hablar de aciertos, ni aquí ni en ningún territorio. Los hay pero creo que ahora mismo en la situación que estamos, ningún político del gobierno, no de la oposición,  puede hablar de éxitos. P.- Cuando ya llegue el momento de analizar qué y cómo se actuó, ¿servirá con hacerlo en una comisión de investigación en las Cortes, visto los nulos resultados de las creadas? R.- Serviría evaluarla lejos de escenarios muy mediáticos para evitar la utilización política. Ya sabe lo que pienso de las comisiones de investigación, no recuerdo ni una que haya servido para algo. P.- Usted acusó a Mañueco de ni siquiera llamarle, ¿le parece insuficiente que quien le llame sea el vicepresidente Igea o los consejeros, según le dijo el presidente de la Junta? R.- En política la soberbia siempre se paga ya lo he dicho. A mí, Igea me llamo hace 60 días y Mañueco, nunca. Me reía cuando escuchaba al presidente quejarse de la soberbia de Sánchez, pero entiendo y asumo que no soy muy querido en este Parlamento. La altura política y la cortesía parlamentaria no se compra, se tiene o no se tiene. P.- ¿Cree que a Mañueco le vale sólo con el PSOE? R.- Es evidente, no en vano los grandes pactos de Comunidad siempre han sido firmados por ambos. P.- ¿La Junta ha abandonado a los ayuntamientos y diputaciones a su suerte? R.- Esta comunidad nunca ha tenido ninguna identidad, por lo tanto las diputaciones y ayuntamientos están acostumbrados a resolver los problemas de manera provincial y eso ayuda a que la falta de comunicación con ellas no sea un problema. Sólo tiene que ver el escaso papel de los delegados territoriales en la crisis. P.- ¿Debería habilitarse un fondo no reembolsable, al igual que hace el gobierno con las comunidades? R.- Sería lo aconsejable, pero es necesario evaluar los esfuerzos de todas las administraciones, la local, la autonómica y la nacional para complementar todas las ayudas públicas para que nadie se quede en el camino. No puede perderse ni un céntimo en celebraciones vacías, necesitamos más que nunca la eficiencia en el gasto público.  P.- ¿El coronavirus ha venido a destapar las vergüenzas de la Sanidad de Castilla y León? R.- Desde Luego, eso nadie lo discute. Y a demostrar la necesidad de blindarla mejorando las condiciones laborales de los profesionales. «Si lo que pretenden es seguir aumentando las diferencias, que sigan pactando entre PP y PSOE; ahí no nos van a encontrar» P.- ¿Qué proponen desde la UPL para cambiarla? R.- Lo hemos dicho, blindarla. Exige un pacto consensuado en el que no se recorten servicios y que permitan   renovar y ampliar una plantilla insuficiente, donde los profesionales vean reconocido su trabajo con mejores condiciones laborales. Para eso hay que tomar decisiones diferentes a las que estaban tomando el PP y Cs hasta ahora, hay que cambiar el rumbo. P.-  ¿Qué exigirán para sentarse en un pacto por la Sanidad? R.- Es que cuando no crees en un marco territorial tan dañino como éste es difícil llegar a pactos. Pero nosotros, después del trato político recibido durante esta crisis, tenemos claro que es difícil que nos volvamos a sentar con este presidente. Y para volverlo a hacer necesitamos garantías de que de verdad se quieren cambiar las cosas  y no aplaudir. P.- ¿La crisis ha hecho ver también que los servicios sociales no era tan sobresalientes? R.- Esa es otra cuestión a revisar, es evidente que las peculiaridades demográficas de la Región Leonesa y de Castilla han ayudado a una enfermedad que ya de por sí es terrible con nuestros ancianos. Sin embargo, ha puesto de manifiesto que faltan inspección y mecanismos de rescate para aquellas residencias que no han estado a la altura. Probablemente también se deban revisar los ratios de asistencia médica que permitan una respuesta mas rápida para un colectivo de por sí ya con una salud debilitada.P.- ¿Hacia dónde debe dirigirse el modelo residencial? R.- No quiero ser ventajista y hablar ahora de lo privado o lo público. Creo que ambos modelos pueden ser compatibles, pero la evidencia en Castilla y León es que las públicas se han comportado mejor. Por ello yo creo que ese debe ser el modelo principal y el complemento de las privadas ha de hacerse con los controles necesarios para que el negocio no implique ni un mínimo déficit de seguridad en la salud de nuestros mayores. P.- ¿Defiende que la desescalada se haga por zonas básicas de salud? P.- No, no nos gusta. Creemos que es difícil mantener ese criterio en ayuntamientos donde pertenecen a dos zonas de salud y nos parece poco eficaz. En las grandes ciudades hay  calles que pertenecen a diferentes zonas básicas. Es demasiado pequeña como unidad de referencia.  P.- ¿No cree que con la desescalada se están cometiendo casi los mismos errores que al principio? R.- Sí, es evidente.Que León y Castilla vayan a una fase 0 extremadamente prudente y que Madrid pueda pasar a una fase 1 es un auténtico disparate que haría que nuestros esfuerzos no sirvieran para nada. Por eso es importante las decisiones de forma global y nacional con un perspectiva mas nacional, sin reinos de taifas. P.- ¿Teme un repunte de casos? R.- Pues sí, veo a diario que aunque son mayoría los que exhiben esa responsabilidad individual hay bastantes otros con excesiva relajación y prisa por reactivar la economía. Y si no acabamos con la epidemia no habrá economía que reactivar. P.- ¿Teme que Castilla y León sea la última en salir de la grave crisis económica que se avecina? R.- Bueno eso sería malo e indicaría que no hemos sido tan buenos y que no hay nada de lo que presumir. Pero correr demasiado puede costar vidas. P.- ¿Y León, cree que va a ser el último de la fila en salir a flote? R.- A nivel sanitario, no lo sé y si debe ser así que sea. Pero es evidente que en la reconstrucción económica somos junto a Zamora y Salamanca los territorios más dañados, los primeros en la EPA del primer trimestre y los terceros con más baja tasa de actividad. Ya hace tiempo que no esperamos nada de ellos, y deben ser los propios zamoranos, salmantinos y leoneses quienes desde su territorio comiencen a darse cuenta de lo dañino de este marco territorial. P.-  ¿Sólo con el Diálogo Social se superará esta crisis? R.- No. El Diálogo Social es una cosa más, una pata de una mesa. Sin embargo creo que el Diálogo Social  debe evolucionar y ser menos seguidista. Yo quiero sindicatos reivindicativos y una patronal plural, no que sean la  extensión del gobierno. P.- ¿Estará la UPL en ese pacto de Comunidad por la economía? R.- Repito, no seremos obstáculo para la toma de unas medidas necesarias para la Región Leonesa y para Castilla, intentaremos ser constructivos y ayudar, pero no volveremos a sentarnos con este gobierno, nunca mas sin la seguridad de que todo se puede evaluar.   P.- ¿Entiende que en el mismo debe haber una discriminación positiva hacia determinadas provincias y hacia cuáles? R.- Ya he dado los datos de entrada en esta crisis y cuando salgamos de ella habrá aún mas diferencias. Si PPy PSOE pretenden es seguir aumentando esas diferencias, pues que sigan pactando entre ellos. Ahí no nos van a encontrar. P.- ¿De verdad cree que es el momento de pedir ahora la reunión de la mesa por el futuro de León? R.- Cada vez que se habla de León y de la Región leonesa, siempre se pregunta si es el momento. Y así llevamos 37 años, con PP y PSOE eludiendo el problema y agrandando las diferencias. Siempre es momento de hacer justicia y de rectificar agravios, lo demás es una excusa para seguir privilegiando a unos pocos. P.- ¿No entiende que el coronavirus y todo lo que va a suponer esta  crisis, mató esa mesa y reunirla ahora sería una pérdida de tiempo? R.- Lo único que puede matar esa mesa es la falta de compromiso de PP y PSOE y nosotros no vamos a permitir que ambos sigan poniendo excusas. Ahora son más necesarias que nunca respuestas económicas para la Región Leonesa. La gente en León no lo perdonaría y así lo manifestó en la calle. P.- ¿El  pacto PP-Cs está superado por el coronavirus y debe replantearse porque la legislatura nada tienen que ver con cuando se firmó? R.- Ah, ¿ pero es que son dos partidos diferentes? No, hombre, yo creo que el pacto esta más fuerte que nunca, tan fuerte que yo que es posible la fusión o absorción. Están cómodos. El perfil de Mañueco es bajo, políticamente hablando, y eso permite a Igea ser más importante que el propio presidente. Son los perfectos complementos. Yo les veo más bien como compañeros en las próximas elecciones. P.- ¿No cree que las Cortes y ustedes los procuradores con ellas se han demostrado inútiles en esta crisis? Han  pasado desapercibidas y, lo peor, nadie las ha echado de menos. R.-Esa puede ser la visión logica. Digo lógica porque en una crisis de esta tesitura quien adquiere mayor protagonismo es quien lidera la lucha contra ella. Esa falta de protagonismo se relaciona también con lo que quería la ciudadanía, una oposición que construyera sin algaradas. Y eso es lo que crea la sensación que usted plantea. Era a mi juicio lo que tocaba. P.- ¿No deberían ustedes haber exigido que fueran más propositivas y activas en el contro del ejecutivo? R.- Era un momento delicado y lo apropiado era dejar trabajar. Si el ejecutivo hubiera sido mas dialogante, quizás podríamos haber sido mas propositivos. Así las cosas, creo que hemos estado donde teníamos que estar. P.- Una reflexión final. R.- Mas que una reflexión es un deseo. Deseo trasmitir esperanza a los leoneses, a los castellanos y a todos los españoles. Creo que somos un pueblo que hemos demostrado saber recomponerse a las dificultades y ahora también lo vamos a conseguir. Vienen tiempos difíciles y duros, sólo espero que más allá de la toma de decisión política que debe evitar que nadie se quede en el camino. También debemos pedir a todos un esfuerzo individual por fortalecer nuestra solidaridad con aquellos que mas lo van a necesitar.  ...

Solo tres provincias de Castilla y León, Valladolid, Segovia y Burgos, tienen hoy más habitantes que en 1999 / Zamora, Palencia y León, en cambio, figuran entre las cinco de España con un desplome más acusado MAR PELÁEZ | VALLADOLID - EL MUNDO CYLEÓN [caption id="attachment_30728" align="alignnone" width="800"] Foto de Diario de León[/caption]   La España vaciada y olvidada, la España vacía, no es un fenómeno nuevo, aunque políticos y medios  nacionales parezcan haberlo descubierto recientemente. El noroeste español, y más concretamente el noroeste interior, es la ‘cuna’ de la despoblación. Lleva al menos dos décadas desangrándose sin que se haya dado con el ‘torniquete’ efectivo que tapone esa hemorragia. Lo que pierde la Comunidad lo gana, y con creces, el litoral mediterráneo, los archipiélagos y Madrid. La comparación de la fotografía fija de 1999 y la que nos deja 2019 evidencia que la travesía por ese invierno demográfico resulta dramática y se acentúa año tras año. Castilla y León ha perdido desde entonces 88.514 habitantes. Es la Comunidad que más habitantes absolutos despidió y es, tras Asturias, la que más población ha perdido en veinte años: un 3,6%. Eso le ha hecho rebajar por primera vez su cifra global de los 2,4 millones de personas.  Se veía venir, pero la crisis económica no hizo más que agudizar el problema de despoblación que asola a Castilla y León y que se ha convertido en un problema crónico. Tras nueve años de acogida de habitantes (2001-2009), fue despedir 2009 con cifra récord, 2.563.521 personas, y la curva demográfica se precipitó por una pendiente sin tope, según las cifras del padrón que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE). Pero no todas las provincias castellanas y leonesas han sufrido de la misma manera ese revés. De hecho, en ese análisis temporal incluso hay tres que han conseguido sumar población. Estas son Valladolid, Segovia y Burgos, por este orden. Aunque sus ganancias se encuentran a años luz de las protagonizadas por el promedio español, las tres tienen hoy más pobladores de los que contabilizaban en 1999.  No pueden decir lo mismo el resto de provincias castellanas y leonesas. Las seis restantes se cuelan en el grupo de las diez provincias de España que más población recortaron en las dos últimas décadas.  Descorazonador resulta el caso de Zamora, Palencia y León, que figuran, por ese orden, entre las cinco de España que se han vaciado en mayor medida como consecuencia de un goteo incesante que comenzó ya el siglo pasado.  Ellas tocaron su suelo poblacional en 2019, del mismo modo que les ocurrió a Salamanca y a Ávila. Soria también vio cómo su padrón se despoblaba en las dos últimas décadas aunque, por lo menos, respiró el pasado año. Una gota de oxígeno que se materializó en una pírrica cifra: 39 personas más en un año. VALLADOLID.  Es la provincia castellana y leonesa que en ese análisis saldría mejor parada. Valladolid ha añadido a su padrón 24.952 habitantes más de los que tenía al finalizar el siglo pasado. O lo que es lo mismo su población se ha reforzado en un 5%. Lo ha hecho única y exclusivamente por el aporte de población extranjera, como lo prueba el hecho de que el 93% de esos habitantes nuevos no tenía inicialmente DNI español. Y pese a esa aportación, el aumento nada tiene que ver con el 59% que ganó en ese mismo tiempo Guadalajara impulsada por su cercanía a Madrid; Melilla, con un 52%, o Baleares y Almería, próximos al 40%. De hecho, treinta provincias españolas habrían alumbrado o atraído a más ciudadanos que Valladolid en ese periodo.  La provincia alcanzó en 2011 su techo de población, al registrar 534.874 habitantes. A partir de ahí, y sin remisión, su padrón comenzó a ‘enfermar’. Tiene ahora, habitante arriba habitante abajo, la misma población que logró en 2006.  SEGOVIA.  También Segovia ha visto cómo su provincia añadía vecinos en las dos últimas décadas. Al llegar a 2019 registraba un 4,2% más de habitantes que en 1999. Ese porcentaje traducido a números absolutos supone una ganancia de 6.144 personas.  Desde que en el año 2000 pisó suelo, la población segoviana no hacía más que crecer hasta que se topó con 2009. Un año después de la llegada del tren de alta velocidad, la provincia inició una pendiente descendente que se ha ido reproduciendo, sin ningún altibajo, hasta 2019.  BURGOS.  El padrón de Burgos refleja 9.740 burgaleses más que hace dos décadas, lo que equivale a sumar un 2,8% más de residentes. Desde el pasado siglo, la provincia inició un ascenso paulatino pero continuado. 375.657 habitantes ha sido, hasta el momento, su techo poblacional. Lo alcanzó en el año 2011. Al año siguiente, sin embargo, comenzó a dibujar una curva descendente que todavía no parece haberse detenido.   Burgos le debe ese aumento de población, al igual que Valladolid o Segovia, a los extranjeros. Así, el número de no nacidos en España que residen en la provincia burgalesa supera los 26.470. Es la mayor cifra de toda Castilla y León, y eso que en 2009 llegó a contabilizar hasta 34.600.  SORIA. Soria era, tras Ceuta y Melilla, la provincia con menos habitantes en 1999 y lo sigue siendo en 2019, pero con una diferencia. Antaño ‘ganaba’ a Ceuta por 34.323 habitantes, ahora va perdiendo la partida y tan solo le saca cuatro mil personas de diferencia. La provincia alcanzó su techo en el año 2000, cuando el Instituto Nacional de Estadística apuntaba una población de 95.258 personas. Desde entonces, comenzó su debacle poblacional, que culminó, al menos de momento, en 2018, cuando ni siquiera rebasaba los 88.600. ÁVILA.  La población de Ávila fue fluctuando hacia arriba y hacia abajo desde que empezó el actual siglo hasta que en 2011 vivió el mejor momento. Su población superaba por primera vez los 172.000 vecinos. No consiguió, sin embargo, mantenerla y a partir de ese momento empezó una época de vacas flacas que fue expulsando a ciudadanos. En total en las dos últimas décadas ha dicho adiós a 8.619 personas; una cifra que supone una merma del 5,2% en su padrón, según las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística.  SALAMANCA. La hemorragia poblacional continúa sangrando de forma copiosa en la provincia de Salamanca. Su número de habitantes ha decrecido nada más y nada menos que un 6%. Ese porcentaje, el cuarto más pronunciado de una provincia castellana y leonesas, equivale a haber perdido entre 1999 y 2019 a un total de 21.009 personas a un lado y al otro del río Tormes. La época boyante de la economía nacional conllevaba incrementos de población en Salamanca, pero la incursión de la recesión acabó con cualquier posible espejismo. 2009 marcó un antes y un después. La provincia escribió su récord, con 354.608 habitantes, pero con paso firme los ha ido perdiendo. Ya contabiliza solo 330.119 vecinos.  LEÓN. Se mire como se mire, León es la gran pagana de esta situación por la que atraviesa la Comunidad. Es la segunda provincia española, por detrás de Asturias, que más habitantes absolutos ha perdido en las dos últimas décadas (46.510 en concreto).  Y hay otro dato que, puesto en relación con las cifras de la Comunidad, pone en evidencia el calvario que atraviesa la provincia. El 52% de los habitantes que Castilla y León despidió en ese tiempo salieron de León. Concluyó el último año del pasado siglo por encima de los 506.511 residentes. Fue el momento de mayor concentración de vecinos en este periodo. Sin embargo, el nuevo siglo hizo un ‘siete’ a su censo e inició una línea descendente con altibajos. Justo al inicio de la crisis volvió a la senda de los 500.000 habitantes, pero de nuevo los fue perdiendo hasta llegar a 2019 con apenas 460.000 habitantes. PALENCIA. Hasta un 10% de población recortó la provincia desde 1999 hasta 2019. Se convirtió así en la tercera provincia de España –segunda de Castilla y León– con una caída porcentual más acentuada. Al igual que León, arrancó 1999 con el pico máximo de población de las dos décadas (179.465) y fue deshaciéndose de habitantes con el paso de los años. En total, ahora hay 18.485 palentinos menos que hace dos décadas. ZAMORA. Un tercio de los habitantes que rebajó la Comunidad durante el periodo analizado tenía residencia previa en Zamora. Pero es que, además, resultó ser la provincia de España con una mayor pérdida porcentual, que se cifró en el 15,7%.  Esas dos aciagas décadas han conllevado la merma de 32.111 personas en la provincia. Sería como si desapareciera toda la población de la localidad burgalesa de Aranda de Duero.   Ni un año de respiro ha vivido Zamora desde que comenzara el siglo. Sin excepción, el titular de las noticias siempre era el mismo: pérdida de población, más o menos acusada, eso sí. LA POBLACIÓN CUMPLE AÑOS La población se hace mayor. El envejecimiento parece ya endémico. Si en 1999 el 22% de los residentes en la Comunidad tenía más de 65 años, ahora ya este grupo representa el 25,3%. Es el único rango de edad que crece. En dos décadas, lo hizo un 11,6%, frente a caídas del 9,4% entre los menores de 15 años y de un 7,5% entre las edades consideradas población activa.  Si hay algo que comparten las tres únicas provincias de Castilla y León que han ampliado su padrón es haber sido las únicas tres de la Comunidad que han logrado sumar niños a sus respectivos censos.  SUBE LA EDAD MEDIA Los castellanos y leoneses cumplen años sin encontrar relevo generacional. Y eso ha hecho que su población haya envejecido casi cinco años en dos décadas. La edad media ha pasado de los 42 años –en 1999– a casi 48 –en 2019–.  El ejemplo más claro de este envejecimiento se da en Zamora. Al finalizar el siglo pasado estaba en la tabla como la tercera provincia más envejecida de España, con 45,4 años de media, y ahora ha arrebatado la primera posición del ranking nacional a Ourense y Lugo, con casi 51 años –50,93 años para ser exactos–. Solo las Palmas, Cádiz y Pontevedra han experimentado incrementos en la edad media algo más elevados.  Valladolid es, por contra, la provincia más ‘joven’ de la Comunidad: con 45,91 años, y la decimosexta de España. Sin embargo, en estos últimos veinte años ha envejecido, como la media de Castilla y León, cinco años, lo que ha provocado que escale ocho posiciones en la tabla del país. 16 provincias tienen una población más ‘madura’ que Valladolid, cuando en 1999 estaba justo, justo, en la mitad de la tabla.  EXTRANJEROS, TABLA DE SALVACIÓN Si no fuera por la llegada de extranjeros a la Comunidad, Castilla y León no alcanzaría ni siquiera los 2,3 millones de personas. Han sido ellos los únicos que han conseguido mitigar en parte esa hemorragia poblacional en todas y cada una de las provincias de la Comunidad. Tanto es así que, en el periodo de estudio, la población extranjera se ha multiplicado por ocho. De los 16.000 que estaban empadronados en alguna de las provincias castellanas y leonesas en 1999 se ha pasado a los 129.794 actuales. Su crecimiento ha sido del 700%, frente a una caída del 8% de españoles. En números redondos supone que la Comunidad perdió 202.000 españoles y ganó 113.800 extranjeros.  Porcentualmente es Soria donde el impacto de la llegada de extranjeros ha sido mayor. De los 312 registrados en 1999 se ha pasado a 7.438. Sin embargo, es Burgos quien ha absorbido el mayor volumen de extranjeros en términos absolutos, seguido por Valladolid.  IGUALDAD DE SEXOS. Mínimas diferencias se observan al analizar la pérdida de población en la Comunidad en base al sexo de sus habitantes. Castilla y León perdió 45.755 hombres por 42.759 mujeres. La máxima diferencia se produjo en Soria. Mientras el número de mujeres caía un 4% –1.843 exactamente–, el de hombres se reducía en tan solo un 1,7% –773.  JUEGO DE POSICIONES Y con todos esos vaivenes, las posiciones que ocupaban unas y otras provincias castellanas y leonesas han variado entre 1999 y 2019 en el ranking nacional, como puede verse en el gráfico de la siguiente página.  León estaba a la cabeza de Castilla y León en 1999 en cuanto a volumen de población. Rebasaba los 506.000 habitantes y eso le llevaba hasta la vigésimo octava plaza en el ranking nacional. Valladolid le pisaba los talones, con 494.594 vecinos. Pero las tornas cambiaron. El declive de la minería leonesa llevó a la provincia a ceder a Valladolid el primer puesto autonómico y perder cuatro posiciones en la tablero poblacional.   Valladolid por su parte, aunque ganó vecinos, la cifra no fue lo suficientemente abultada como para mantener su lugar en el mapa nacional. Perdió una plaza y hoy ocupa el puesto número 30 en cuando a volumen de población.  El mismo trueque de posiciones vivieron Salamanca y Burgos. La provincia charra era en 1999 la trigésimo séptima y Burgos la trigésimo octava. Burgos no solo le arrebató esa tercera posición autonómica, sino que ganó un puesto hasta el 36.  Zamora también rebajó su posición en el escenario nacional. Finalizó el siglo en el lugar 43 y actualmente es  la 45. Como si se tratara de una cadena, Palencia y Ávila también perdieron una posición entre las dos décadas. En cambio, la reducción de población en Segovia y en Soria no le hicieron moverse de su clasificación. Continúan en el puesto 48 y 50 respectivamente en el casillero de España....

Luis Mariano Santos Reyero, Secretario General de UPL "Ninguna administración ha respondido correctamente" EL MUNDO - CASTILLA Y LEÓN E.L.V-Valladolid [caption id="attachment_28174" align="alignnone" width="300"] Luis Mariano Santos[/caption] El Secretario General de la Unión del Pueblo Leonés (UPL), Luis Mariano Santos, aseguró que la Junta de Castilla y León tiene "una parte de responsabilidad muy importante" en los resultados de la despoblación en el mundo rural aunque añadió que "ninguna administración ha respondido correctamente" a este problema. Criticó que el vicepresidente de la Junta y consejero de la Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, echara la culpa a las administraciones locales, que no tienen medios para responder a las necesidades de sus ciudadanos porque el Gobierno autonómico no ha sido capaz de firmar una financiación local "lo suficientemente  coherente", expuso Santos durante la primera mesa redonda del Congreso Somos CyL. En la línea de lo expresado por sus compañeros de debate,planteó algunas soluciones como generar empleo y alternativas de empleo y mantener la calidad de los servicios públicos. "Por vivir en un pueblo no tenemos que rechazar la calidad de vida que tienes en la ciudad", apuntó antes de citar las diferencias territoriales que existen entre unas provincias y otras porque subrayó que no es comparable el oeste de la Comunidad -el eje León, Salamanca y Zamora- y Soria con Burgos, Segovia y Valladolid. "Marquemos un escenario real si queremos llegar a unas soluciones reales , si no, lo único que va a conseguir es demagogia", lamentó el secretario general de la UPL. Santos dejó claro que es muy importante para combatir la despoblación "la descentralización" de los servicios. A esto se debe unir "el apego endógeno" que generan muchos sectores como el agroalimentario. Sin olvidar el poder de la inmigración . "Tenemos que ser proactivos en las políticas de inmigración", dijo para, más tarde, añadir que las política no sólo deben apuntar en la dirección del retorno del talento. Durante el debate indicó que está a favor de las iniciativas  de discriminación positiva del mundo rural. Sin embargo, sostuvo que la puesta en marcha de la renta rural propuesta por Podemos es "difícil" porque las cuentas no cuadran. Unas cuentas que tampoco permiten la reducción del impuesto de Sucesiones. "No me parece justo, pero resulta complicado bajar el gravamen y luego hablar de bonificar a las personas que se instalen en los pueblos", opinó y agregó que para encontrar soluciones  hay que bajar al terreno y buscar la manera para que los municipios no se vacíen...

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